Hawking y mi Viejo

Mi viejo fue abogado, creyente y ante todo un gran lector: voraz, sistemático y realmente todoterreno. Leía siempre todo lo que caía en sus manos, tomaba detallados apuntes y tenía una curiosidad infinita. Descubrí el mundo gracias a las lecturas que el me motivó, a los libros que me regaló y a los que les "robé" de su biblioteca. Con un perfil marcado de literatura, historia y política no faltaba la literatura de ciencia ficción de primera. Así fue que conocí a Ray Bradbury, Isaac Asimov y H.G. Wells y nació mi gusto por la ciencia ficción. Tiempo después, empecé a comprar libros, y ahí se compensó un poco la cosa. Mi viejo iba a conocer a algunos autores a los que no conocía, entre ellos a Stephen Hawking. Una vez, recorriendo algunos de mis libros, le llamó la atención Breve Historia del Tiempo, ya que había oído hablar del mismo y su autor. Y como siempre sucedía le presté el libro de Hawking con la única condición de que no lo subrayara. Eso ya ha...