viernes, 8 de julio de 2011

Adiós al último transbordador espacial y también...a la cazuela de porotos.


El Atlantis, (STS-135) esperando su último vuelo. Vía: NASA hq Photo.

 La conquista del espacio ha demandado ingentes recursos financieros y tecnológicos para su realización. Por cierto también significa la realización de heroicas gestas y el compromiso de políticos, ingenieros, técnicos y cosmonautas.
 Pero además y por sorprendente que parezca, la exploración tripulada del espacio ha estado llena de rituales totalmente arbitrarios e irracionales, desde sus comienzos hasta nuestros días.
  Sabido es, que desde el pionero vuelo de Yuri Gagarin en 1961, los cosmonautas no avisan a sus esposas del vuelo, y realizan una serie de rituales que, hoy día cosmonautas y astronautas que viajan en las naves Soyuz deben seguir rigurosamente. 
 Estos procedimientos se cumplen como si de protocolos de vuelo se tratase. Así entonces, plantar un árbol, jugar al billar, y orinar en la rueda del bus que los transporta a la plataforma de lanzamiento ha sido la curiosa rutina de quienes tienen el privilegio de convertirse en cosmonautas.

 Recientemenente, luego de la caída de la Unión Soviética, en Rusia se bendicen los cohetes Soyuz mediante un ritual de la iglesia ortodoxa implementado a partir del año 2000.

 Lo que quizá sea poco conocida es la tradición que la NASA ha tenido desde el primer lanzamiento del transbordador espacial, el 12 de abril de 1981, hasta nuestros días. Como es natural, la anécdota es simple y quizá hasta venal, pero marcó una tradición que ha sido seguida a conciencia hasta hoy, cuando hace pocos minutos se lanzó el transbordador espacial Atlantis, el último Shuttle de la historia. 

 En este caso, el ritual involucra una simple, pero suculenta, cazuela de porotos.

Janaro Negrete cumple con la tradición astro-culinaria en ocasión del lanzamiento del  Discovery (STS-133). Fuente NASA.


 Luego del lanzamiento del transbordador Columbia, en 1981, el Director de Pruebas de la NASA, Norm Carlson había llevado su vianda para el almuerzo luego del lanzamiento. La misma consistía en una suculenta cazuela de porotos y pan de maíz en su correspondiente olla de barro. Para sorpresa de Carlson, cuando se disponían a almorzar luego del exitoso lanzamiento del Columbia, sus compañeros de trabajo habían arrasado con toda su porción. Carlson no se enojó, sino que gustosamente llevó dos cazuelas de la misma receta, en ocasión de la misión STS-2 el 12 de noviembre de 1981. Y la cosa, no alcanzó. Alimentar una horda de hambrientos ingenieros de vuelo, luego de un estresante lanzamiento no es nada simple.

 La tradición creció y se desarrolló a conciencia, de manera tal que se dispuso una instalación, inmediatamente arriba del centro de lanzamiento del Kennedy Space Center, en la cual los miembros del equipo de lanzamiento degustan de este ritual de lanzamiento.

 El inicio del mismo se realiza luego del lanzamiento del transbordador espacial, meidante una señal que parece un comando de vuelo: "Beams are go". Y bueno, el resto de podrá imaginar sin problemas, supongo.

 Hoy día esta pintoresca tradición ha tenido su última vez. El transbordador espacial Atlantis, STS-135, ha despegado en su última misión hace instantes. Seguramente, en el Centro Espacial Kennedy se esté haciendo lo mismo, con la última cazuela de porotos.

 Naturalmente la cosa es más seria, todo el mundo está de acuerdo en que termina una era. El acceso rutinario al espacio, la reducción de costos de lanzamiento, las condiciones de vuelo 'normales' para astronautas, han quedado en el pasado. Los Estados Unidos han tomado desiciones erróneas y actualmente no disponen de acceso tripulado al espacio, salvo por las naves rusas Soyuz. Pero además, han iniciado un camino de privatización de la astronaútica que carece de visión estratégica y, por cierto, parece poco prometedor.

 Esperemos que tradiciones como estas, sean la regla en todas las agencias espaciales.

           Entradas relacionadas:

                                  Adiós al Transbordador Espacial:  I, II, III, IV, V, VI. (en Zemiorka).
                                  El Transbordador Espacial: el final de una era I                                  
                                  El último lanzamiento del Atlantis: el final de una era II. (en Eureka).
                                  Adiós lanzadera, adiós (en Brucknerite)
                                 
 Una receta de la cazuela de porotos se puede leer aquí.


 Elaborado en base a: Enter the Firing Room, Kennedy Space Center.




1 comentario:

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